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martes, 11 de agosto de 2009

Animales, carreteras y colores de Africa

Buenas a tod@s;

Este es el último post sobre nuestra aventura africana y más que nada es para incluir los vídeos-resumen de tres cosas que marcaron nuestro viaje. Los tres vídeos valen mucho la pena, así que no os los perdáis.

Animales de África: hemos visto muchísimos animales durante estas tres semanas y todos ellos difíciles de encontrar por nuestras tierras. Aquí se enumeran todos (o casi todos) con sus respectivas fotos;



Los colores de África: lo más alucinante de África (ya lo habíamos experimentado en Marruecos) son los colores de la naturaleza, mucho más vivos que en cualquier otro lugar del mundo. Los anocheceres son de lo más espectacular que he visto en mi vida. No os perdáis las fotos de este vídeo (con dos sorpresas finales), aunque nada que ver a ser vistas al natural:



Muchos kilómetros de carretera; hemos hecho 4.500 km durante estos días de viaje en un coche alquilado y durante tanto tiempo en la carretera los paisajes han sido de lo más diverso y espectacular. Aquí va mi pequeño homenaje a todo este tiempo pasado en la carretera, y como diría Ray Charles ¡¡¡HIT THE ROAD, JACK!!



¡¡¡¡Hasta el próximo viaje!!!!

Besos y abrazos a tod@s

Javier

Parque Kruger, ¡¡¡qué maravilla!!!



Buenas a tod@s;

Tras dejar Maputo sólo nos quedaba en nuestro planning una cosa por hacer antes de volver a casa, y era visitar el Parque Kruger, uno de los grandes atractivos, sino el mayor, de todo Sudáfrica. Es una gran reserva donde te puedes encontrar los mayores animales salvajes, entre ellos los famosos Big Five, que vienen siendo el león, el leopardo, el búfalo, el rinoceronte y el elefante.





El parque tiene un tamaño similar a Extremadura y tiene varias carreteras (asfaltadas y de tierra) por las que te mueves con el coche sin superar los 50 km/h y vas viendo la fauna salvaje a los lados, por supuesto que está prohibido salir del coche. Habíamos reservado el alojamiento pero no se nos ocurrió reservar las excursiones organizadas que hacen al amanecer y por la noche, que es cuando se ven más animales. Estas excursiones estaban ya sin plazas, por lo que sólo pudimos movernos con nuestro coche, aún así viendo las fotos queda claro que vimos bastantes animales.











El único big 5 que nos quedó por ver fue el león. Al resto lo los vimos todos, bueno, yo no vi al leopardo que lo vieron Paula y David pues yo decidí quedarme descansando en el hotel y ellos se dieron un palizón de coche que al final valió la pena pues pudieron ver a un leopardo comiéndose a un impala. Hablando de impalas, los acabamos odiando porque los hay por todos los lados y ya acaban cansando, aunque hay que reconocer que son muy bonitos.





Hubo un momento de cierta tensión que fue cuando estábamos bastantes coches contemplando cómo una manada de elefantes cruzaba la carretera cuando se les "cruzó el cable" y empezaron a ir contra nosotros. Ahí tuvimos que ponernos a dar la vuelta rapidamente los coches (aún no sé cómo no nos chocamos entre nosotros) pero afortunadamente los elefantes se acabaron metiendo por un sendero lateral, aunque el susto no nos lo quitó nadie.





La última noche, anterior a ir en coche hasta el aeropuerto de Johannesburgo, nos hicimos una barbacoa como fin de fiesta de este gran viaje que hemos podido hacer por todo el cono sur de África.



Besos y abrazos a tod@s

Javier

viernes, 7 de agosto de 2009

Santa Lucía y los hipopótamos



Buenas a tod@s;

Después de nuestra gran aventura en el Sanni Pass ya sólo nos faltaba dirigirnos finalmente hacia Maputo, donde nos esperaba Bernal. Para ello la primera parada fue en Santa Lucía, un pueblo bastante turístico, aunque en esta temporada (recordad que en Sudáfrica es invierno) no estaba muy lleno.



El pueblo está enmarcado en el estuario de un río, que a su vez es una reserva natural donde lo que más destaca son los hipopótamos. Así que nada más llegar al pueblo, y para pasar la tarde, nos fuimos en barco por el río a ver hipopótamos.



A pesar de la pinta de pacíficos que tienen los hipos son los animales más peligrosos de esta zona, y los que causan más muertes al año. Son pacíficos mientras no les "toques las narices" porque si se las tocas... Fue nuestro primer contacto con uno de los grandes animales africanos (exceptuando al Gran Tiburón Blanco).



Poco más hicimos en el pueblo de Santa Lucía, puesto que al día siguiente ya nos cogimos el coche hacia Swazilandia, un nuevo país a visitar en nuestro viaje.



Besos y abrazos a tod@s

Javier

miércoles, 5 de agosto de 2009

Staying alive en el Sanni Pass



[NOTA: en este post no hay video porque Youtube le ha cortado el audio por problemas de derechos de autor y el video sin audio no tiene ningún sentido ponerlo. No entiendo esto, ¿qué saco yo de provecho poniendo la música? El único que saca algún provecho es el grupo pues más gente escuchará su música. Cuando las cosas se llevan al extremo acaban sin tener sentido]



Buenas a tod@s;

Tras otro maratoniano día de carretera (parece que siempre empiezo los posts así pero es que es totalmente cierto) llegamos a la falda de los Drakensberg, las montañas más altas de todo Sudáfrica. Aquí planeamos venir a hacer algún trekking de un día pero los planes cambiaron y contratamos una excursión organizada para llegar a Lesotho a través del Sanni Pass.

Lesotho, por si alguno no lo sabía, es otro país diferente que tiene como mayor peculiaridad, al menos para mí, el ser un país isla, es decir, está dentro de Sudáfrica todo el país sin tener tampoco frontera marítima, y su capital es Maseru. En la foto siguiente podéis ver a David con el sombrero típico del país.



La excursión consitía en ir en un 4x4 hasta las montañas de Lesotho. Para ello teníamos que atravesar el Sanni Pass, un paso de montaña espectacular en vistas pero inenarrable en cuanto a infraestructuras. El camino era todo de piedras, algunas de un enorme tamaño, moviéndose sin parar el coche, y con unos impresionantes precipicios a los lados que hicieron las delicias de Paula y su miedo a las alturas.







La ida fue genial parando en diferentes miradores, pasando primero la frontera sudafricana, luego una tierra de nadie (debido a la locura del terreno no depende de ningún país) y luego al llegar a la cumbre del paso (2.873 m) entrar en Lesotho. Ya en Lesotho recorrimos unos cuantos kms por paisajes totalmente desolados y que aún mantenían restos de la última nevada. Por cierto, hacía un frío que pelaba.







Visitamos una aldea de cuatro casas en Lesotho donde nos explicaron un poco su forma de vida. Curioso que en este país la mujer dentro de la sociedad normalmente tiene más poder y cultura que el hombre y suele ser la única que accede a los estudios porque un chico para "hacerse hombre" ha de irse durante unos años a la montaña él solo con los animales. Para mí la siguiente foto es una de las más bonitas del viaje y es de un pastor de Lesotho con su atuendo de montaña para no pasar frío, enmarcado dentro de un cielo azul alucinante.





En el 4x4 compartimos sitio, además de con el conductor, con una pareja de señores mayores (sobre 70) que venían desde Nueva Zelanda y con Elena, una chica de Londres que estaba trabajando actualmente en Pretoria y disfrutaba de unos días de vacaciones (y de días de relax alejada de la "pacífica" y "divertida" ciudad de Pretoria). Al volver, y antes de descender hasta Sudáfrica, paramos en el que se publicita como "El pub a más altura de todo África" (¿cuántos habrá que se publiciten así en todo el continente?). En la foto podéis vernos con Elena, la chica inglesa de la que os acabo de hablar.



Estaba siendo un día redondo pero faltaba lo peor, que era la bajada por el Sanni Pass (sobre todo para los que tenían vértigo). La cosa iba tranquila hasta que llegamos a una curva cerrada de la carretera donde hay un río helado, con su salto de agua incluso también congelado (yo nunca había visto nada así), cuando nos acercábamos a pasar por encima del ríachuelo helado el coche se le va al conductor, derrapa y nos quedamos parados muy pero que muy cerquita del precipicio, ¡¡¡vaya susto!!!¡¡¡por poco nos matamos!!!



Fue curiosa la reacción de todos nosotros. A mí me pasó que después de un momento de "aquí no ha pasado nada" me empezó un calor enorme por todo el cuerpo que entiendo es una reacción involuntaria del cuerpo ante el susto. Lo curioso es que de repente se empañaron todos los cristales, así que yo no fui el único que sufrió ese tipo de sofoco. Pero lo más simpático fue la ocurrencia de David que se puso a cantar, y luego todos le seguimos al unísono, la canción de los Bee Gees "Staying alive" ("todavía vivos"), fue una manera genial de quitarnos los nervios y de echarnos unas risas. Mientras, el conductor estaba todo callado y sin decir ni pío...

A pesar de casi matarnos fue uno de los mejores días de todo el viaje

Besos y abrazos a tod@s

Javier

lunes, 3 de agosto de 2009

Coffee Bay, tierra de mochileros




Buenas a tod@s;

Nos dirigimos a Coffee Bay, uno de los lugares más mochileros de todo Sudáfrica. Es un pueblito en la costa en el que hay dos hostels donde se reúnen muchos mochileros. Este es un pueblo apartado de todo que para llegar hay que hacer muchos kms desde la carretera general, por una carretera infernal llena de animales, gente cruzando y muchísiomos potholes (literalmente agujeros en el asfalto que hay que esquivar). A veces se pregunta por qué un sitio como este llega a ser tan popular para los backpackers. Por cierto, en la siguiente foto podéis ver las Aloe Veras, que han sido las plantas que nos han perseguido durante todo nuestro viaje.





Pasamos dos noches aquí en un lugar tranquilo en la costa en medio de la naturaleza, en un hostel muy chulo, con buen ambiente, conciertos de percusión y reggae por la noche, tomando bastantes cervecitas,... unos días bastante relajados para descansar de tanta carretera.



Hicimos una excursión guiada muy bonita a lo largo de la costa hasta el "Hole in the Wall" (agugero en la pared) que es un agujero atravesado por el agua en una isla-roca muy grande.





Más que el agujero en sí (nada comparado con la Playa de las Catedrales) lo bonito fue el paseo a lo largo de los acantilados, pasando por un par de pueblos,... quizás para Paula fue un poco más duro, ya os conté de su miedo a las alturas por lo que lo pasó regular en algunos momentos.






Como anécdota de la caminata tenemos al "perro mata-ovejas", un perro vagabundo que se nos unió en medio del camino y se quedó todo el rato con nosotros (incluso se coló en la furgoneta de vuelta al hostel). En un momento dado el perro atacó a un rebaño de ovejas, que escaparon todas a excepción de un corderito que fue incluso mordido por el perro, hasta que con unos gritos conseguimos que lo dejase en paz.

Besos y abrazos a tod@s

Javier

Hogsback, un paraíso en medio de la nada



Buenas a tod@s;

Tras otra maratoniana jornada de carretera llegamos a Hogsback. Este es un pueblo que es algo curioso. Se encuentra en una montaña en el interior, alejado de la costa y rodeado por unas llanuras secas y desérticas, pero es un lugar lleno de vegetación, totalmente diferente a sus tierras vecinas, como podéis ver en la siguiente foto.



La primera noche conocimos a una pareja italiana - asturiana; eran Valeria y Santi, unos auténticos viajeros que estaban recorriendo Sudáfrica durante un mes y con los que compartimos muchas experiencias viajeras, ya que cenamos con ellos en uno de los poquitos restaurantes que había en el pueblo.



Al día siguiente hicimos una caminata chulísima por el bosque que rodea al pueblo. Fueron casi 5 horas caminando por un bosque muy parecido al gallego aunque con peculiaridades porque por aquí creo que no tenemos ni monos ni lianas, no? Además durante la caminata visitamos varias cascadas y saltos de agua que fue una pena porque estaban bastante secos por la estación en la que nos encontramos.




Lo más complicado era llegar a estas cascadas puesto que no era caminata era más bien escalada. Teníamos que ir trepando por rocas de una manera un poco peligrosa. Al final, y como sucede en estas ocasiones, la cosa valió la pena aunque un par de veces nos acojonamos un poquillo.



A destacar también el hostel donde nos hospedamos, se llama "Away with fairies". Me lo había recomendado Ben y estaba genial. Para muestra la siguiente foto de nuestra habitación con un ventanal enorme con vistas a las montañas.



Besos y abrazos a tod@s

Javier

Knysna y sus maravillosos paisajes



Buenas a tod@s;

Tras dejar Hermanus y pasar el día casi por completo en la carretera llegamos a Knysna, un pueblo bastante turístico situado en un marco incomparable. Está rodeado por frondosos bosque (que no pudimos visitar) y dentro de una especie de bahía - lago con un paso muy estrecho hacia el mar escoltado por dos paredes de acantilado bastante imponentes.



Sólo teníamos un par de horitas antes de que anocheciese y decidimos ir hasta The Heads, que es uno de los acantilados que están a la entrada de la bahía. Lugar muy bonito desde el que podemos contemplar toda la bahía.



Después decidimos perdernos un poco por el barrio de chalets que había por allí para descubrir algún lugar bueno para sacar fotos y de casualidad descubrimos el mejor sitio posible. Os cuento, estábamos sacando unas fotillos al lado de un chalet cuando nos sale un señor mayor y nos dice que si queremos sacar buenas fotos que podemos pasar a su casa que tiene unas vistas impresionantes. Nos miramos y pensamos ¿y por qué no? Menos mal que entramos. Tenía una terraza que creo que no se puede pagar con dinero, colgada en el acantilado y más grande que muchos pisos en los que podemos vivir en las ciudades. Creo que sobran las palabras viendo las fotos.






Una vez que bajamos del acantilado fuimos a visitar "la isla de los millonarios", es la isla que podéis ver en las fotos anteriores y que está llena de chalets de super lujo. Nos dimos una vuelta con el coche y sacamos fotos espectaculares de la puesta de sol.







Besos y abrazos a tod@s

Javier

El Gran Tiburón Blanco



Buenas a tod@s;

Después de la excursión al Cabo nos dirigimos a una de las mayores experiencias de este viaje, que fue ir a visitar al Gran Tiburón Blanco. Para ello nos fuimos a dormir a Hermanus, pueblo cercano a CapeTown y situado en una de las tres únicas zonas del mundo en las que se puede ver al Great White Shark.



Tuvimos que darnos el madrugón para llegar al amanecer al pueblo desde donde salía el barco para ver el tiburón. Zarpamos y en el camino al lugar a ver el tiburón pudimos contemplar varias ballenas. Son unos animales impresionantes, yo ya las había visto en Nueva Zelanda pero es algo que te impone, son animales enormes que nunca te cansas de ver y que cuando las ves sumergirse levantando la cola te dejan anonadado.

El lugar donde suelen llegar los tiburones es una isla poblada de focas, objetivo primordial del tiburón y motivo por el que rondan por ahí. Fue alucinante porque nada más echar el ancla vemos unas focas saltando y algo moverse y nos dice el monitor "esas focas se acaban de salvar" para a continuación señalarnos al lado y decir "pero esa no". Yo no conseguí ver al tiburón comerse a la foca, lo único que pude ver fue una cantidad enorme de sangre por el aire y tiñendo todo el agua. Alucinamos con lo visto pero no lo suficiente porque el monitor nos dijo, al ver nuestra cara de normalidad, "no sabéis la suerte que habéis tenido, yo salgo todos los días varias veces y es la quinta vez en el año que lo veo".

El objetivo de esta excursión marítima era ver al gran tiburón blanco. David y Paula se contentaban con verlo pero yo pretendía hacer la locura del "cage diving", ¿que qué es el cage diving? Pues te metes en una jaula pegada al barco y semi-sumergida y puedes ver al gran tiburón pasar a centímetros de tí con su gran tamaño (unos tres metros y medio los que rondaban por allí) y su dentadura inmensa (igualita a la de la portada de la peli de Tiburón). No es peligroso (y acojona bastante menos de lo que parece) pero hay que tener cuidado con sacar parte del cuerpo de la jaula, probablemente si sacas el brazo te quedes sin él jejejeje



Al final a la locura del "cage diving" nos apuntamos los tres y fue una experiencia inolvidable aunque, como ya he dicho antes, menos "adrenalínica" de lo que esperábamos. Yo nada más sumergirme me pasó el bicho a centímetros y lo peor es que el muy jodío se te queda mirando fijamente.

Eso era sumergidos pero desde la cubierta también era espectacular. La tripulación les ponía como cebo cabezas de atún (tenían un máximo por día por ley) que les intentaban sacar a los tiburones cuando se acercaban. Algunas veces el tiburón conseguía coger la pieza y otras no pero como el cebo estaba en la superficie y lo veías llegar al bicho y sacar a la superficie esas mandíbulas y dientes que han aterrorizado a tanta gente en el cine.

Lo más curioso es que para Paula y David (y la gran mayoría de turistas) la jaula era el lugar más seguro del barco porque allí no se mareaban. Fui de los poquitos que andaba en el barco "como Pedro por su casa" sin marearme. Mientras yo les hacía bromas a los dos, ellos estaban hipnotizados viendo un punto fijo en el horizonte jejejeje

Lo peor de todo es que nos despistamos y no sacamos ninguna foto a los tiburones. Sólo al final yo saqué un par de ellas de la jaula y en una se ve la sombra del tiburón (la que tenéis a continuación). Como anécdota decir que eso de la aleta en la superficie está inventado por Hollywood, los tiburones nadan sumergidos.



Al volver a Hermanus nos fuimos a caminar por el paseo del pueblo. Es un paseo muy bonito con el gran aliciente que desde la costa, y en esta época del año, puedes ver ballenas. No tuvimos suerte y no las avistamos, pero como ya las habíamos visto desde el barco no nos dio tanta pena. Preguntamos y nos dijeron que habían estado por la mañana.



Ese día acabamos tomando unas cervecitas en un sitio auténtico, una taberna de marineros llena de gente local, el típico lugar casi "vetado" para mujeres en el que disfrutamos admirando ese ambiente tan alejado de lo turístico y que es interesantísimo conocer.

Besos y abrazos a tod@s

Javier

PD: no nos olvidamos del "Tortillas", uno de los currantes del hostel ;-)